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Menorca mejora ligeramente sus urbanizaciones, pero se agrava el desgaste estructural

30/05/2026 La patronal critica que ninguno de los casi 40 millones de euros ITS pendientes se destine a mejorar servicios básicos e infraestructuras en urbanizaciones.

PIME Menorca ha elaborado la 24ª edición de la encuesta sobre el estado de las urbanizaciones turísticas de Menorca, un estudio que la patronal realiza desde el año 2001 coincidiendo con el inicio de la temporada turística para analizar la situación de los principales núcleos turísticos de la isla.

La encuesta, totalmente anónima y abierta a residentes, empresarios y usuarios, ha analizado 34 urbanizaciones de Menorca mediante la valoración de doce parámetros relacionados con infraestructuras, limpieza, mantenimiento y servicios básicos. Entre ellos se encuentran el asfaltado, las aceras, la iluminación pública, la recogida de residuos, los aparcamientos o la red de telefonía e Internet.

El estudio se realiza mediante una encuesta dirigida a cualquier ciudadano que desee responderla y se complementa con visitas presenciales realizadas entre el 20 y el 26 de mayo para comprobar los resultados de cada una de las zonas turísticas.

La valoración global de las urbanizaciones mejora ligeramente respecto a 2025, pero no alcanza la valoración de 2024. No obstante, PIME Menorca advierte de que esta mejora no responde a actuaciones estructurales generalizadas, sino más bien a intervenciones puntuales y a una percepción desigual entre urbanizaciones.

Entre las urbanizaciones mejor valoradas en esta edición destacan Es Grau, Sa Mesquida, Cala Llonga, Santo Tomás y Cala Galdana, mientras que las peores valoraciones corresponden a Serpentona, Ses Salines, Arenal d’en Castell y Cala’n Blanes.

Respecto a la evolución de los últimos años destaca la consolidación de Es Grau y Sa Mesquida entre las primeras posiciones, mientras que Cala Llonga se mantiene entre las urbanizaciones en mejor estado de forma continuada desde 2024. En el extremo opuesto, Cala’n Blanes, Arenal d’en Castell y algunas urbanizaciones de Sant Lluís continúan acumulando déficits estructurales y problemas de mantenimiento ya evidenciados en anteriores ediciones del estudio.

Por parámetros, los aspectos mejor valorados han sido las carreteras de acceso, la señalización y las zonas verdes. En cambio, el asfaltado, los aparcamientos, las aceras y la red telefónica e Internet vuelven a situarse entre los principales déficits detectados. Especialmente preocupante resulta la caída de la limpieza viaria, que pierde seis puntos respecto a 2025, y el empeoramiento del asfaltado, que entra por primera vez entre los parámetros peor valorados.

Precisamente, en la edición de 2025 la limpieza viaria figuraba como uno de los mejores servicios valorados, mientras que la recogida de residuos ya mostraba una caída importante. Un año después, el estudio refleja que los problemas relacionados con mantenimiento, limpieza y gestión de residuos no solo persisten, sino que se extienden a más urbanizaciones y evidencian un desgaste acumulado de los servicios urbanos.

El informe pone de manifiesto varias problemáticas que se repiten en buena parte de las urbanizaciones de la isla. Una de las principales conclusiones es que muchas obras e intervenciones públicas llegan demasiado tarde y continúan ejecutándose en pleno inicio de temporada turística. Urbanizaciones como Cala’n Porter, Canutells o Serpentona mantienen todavía trabajos de mejora o sustitución de iluminación viaria sin finalizar a finales de mayo, afectando directamente a la imagen turística y a la experiencia de residentes y visitantes.

Asimismo, el estudio constata que el deterioro del asfaltado y de las aceras se ha convertido en la principal deficiencia estructural de numerosas urbanizaciones. PIME Menorca advierte que en muchos casos predominan las reparaciones puntuales y “apaños” que permiten mantener la funcionalidad mínima, pero sin afrontar una renovación integral de infraestructuras claramente envejecidas por el paso del tiempo. Esta situación es especialmente visible en varias urbanizaciones del municipio de Sant Lluís, como S’Algar, Punta Prima, Alcaufar o Sol del Este.

Otra de las conclusiones destacadas es la gran diferencia existente entre urbanizaciones e incluso entre zonas de una misma urbanización. Mientras algunas presentan una imagen cuidada y mejoras evidentes —como Santo Tomás, Cala Llonga o Sa Mesquida— otras continúan acumulando carencias históricas relacionadas con mantenimiento, limpieza o señalización.

La gestión de residuos continúa siendo también uno de los aspectos más sensibles. Persisten incidencias relacionadas con contenedores saturados o deteriorados, restos de poda, escombros y suciedad acumulada en determinadas zonas, generando una percepción generalizada de mantenimiento insuficiente.

En varias urbanizaciones, se han trasladado las quejas por la falta de contenedores y papeleras en las playas, advirtiendo que provoca que los residuos de los bañistas se depositen en lugares incorrectos perjudicando la imagen de la zona.

PIME Menorca considera que, aunque el estado general de las urbanizaciones puede calificarse todavía como correcto, se aprecia un desgaste progresivo de muchas infraestructuras turísticas básicas y una creciente necesidad de inversiones estructurales y mantenimiento continuado para evitar una pérdida de competitividad e imagen turística de determinados núcleos turísticos de Menorca.

PIME Menorca insiste en la necesidad de una mejor planificación de las obras públicas y actuaciones de mantenimiento para evitar que continúen ejecutándose durante el inicio de la temporada turística, uno de los momentos de mayor impacto sobre la percepción de visitantes y residentes.

Además, PIME Menorca considera especialmente preocupante la falta de inversiones estructurales en las urbanizaciones turísticas por parte de las administraciones responsables de su mantenimiento y conservación. La patronal lamenta que, pese al deterioro acumulado que reflejan año tras año algunos parámetro analizados en las encuestas, continúan sin impulsarse actuaciones integrales capaces de revertir la situación de muchas urbanizaciones.

En este sentido, PIME Menorca critica que de los cerca de 40 millones de euros correspondientes a proyectos ITS todavía pendientes de ejecución en Menorca, no exista prácticamente ninguna actuación destinada directamente a mejorar parámetros básicos y esenciales de las urbanizaciones turísticas, como el asfaltado, las aceras, los aparcamientos, la recogida de residuos o el alumbrado.

La patronal recuerda además que buena parte de los proyectos vinculados al Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) y a las Acciones de Cohesión de la Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destino, iniciados en 2021, continúan sin ejecutarse íntegramente cinco años después. Muchas de las actuaciones previstas para la mejora de espacios públicos, saneamiento, accesibilidad o renovación de infraestructuras urbanas siguen pendientes. ¿Dejaremos perder estos fondos por falta de ejecución de la administración cercana? Es una cuestión que hace necesaria una profunda reflexión sobre la capacidad de la administración para cumplir con los proyectos que presenta.

Para PIME Menorca, esta situación evidencia una falta de prioridad política hacia las urbanizaciones turísticas, a pesar de que representan una parte esencial de la oferta turística de Menorca, generan una importante actividad económica y constituyen también espacios residenciales para miles de personas durante todo el año.

La entidad insiste en que mantener unas urbanizaciones en condiciones adecuadas no puede depender únicamente de actuaciones puntuales o de mantenimiento básico, sino que requiere planificación, inversión continuada y ejecución efectiva de los recursos económicos ya disponibles.

Anexo: Ránking de urbanizaciones 2024-2026

Resultado de la encuesta

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